El esternocleidomastoideo está a ambos lados del cuello y se puede localizar sin presionarlo con fuerza
- Ubicación: va desde la zona situada detrás de la oreja hasta el esternón y la clavícula.
- Localización sencilla: gira la cabeza hacia un lado y observa la banda que sobresale en el lado contrario.
- Función principal: ayuda a rotar, inclinar y estabilizar la cabeza.
- Dolor habitual: puede relacionarse con posturas mantenidas, tensión muscular, tortícolis o sobrecarga.
- Precaución: no hagas una presión profunda en la parte lateral del cuello, especialmente sobre una zona donde notes el pulso.

Dónde está exactamente el esternocleidomastoideo
El esternocleidomastoideo, conocido también como ECM, se encuentra en la región anterolateral del cuello. Tenemos uno a la derecha y otro a la izquierda. No está en la nuca ni en el centro de la garganta, sino en una franja oblicua que desciende desde la base del cráneo hacia la parte superior del tórax.
En su extremo superior se fija en la apófisis mastoides, una prominencia ósea que puedes notar justo detrás de la oreja. Desde ahí baja hacia dos puntos inferiores: el manubrio del esternón, en la parte alta del pecho, y la zona interna de la clavícula.
| Zona | Referencia para localizarla |
|---|---|
| Parte superior | Hueso prominente situado detrás de la oreja. |
| Recorrido | Banda diagonal visible en el lateral del cuello. |
| Parte inferior | Esternón y tercio interno de la clavícula. |
| Relación anatómica | Separa de forma superficial las regiones anterior y posterior del cuello. |
La forma más fácil de imaginarlo es como una cuerda ancha colocada en diagonal. En algunas personas se distingue mucho, sobre todo cuando giran la cabeza, mientras que en otras queda más cubierto por tejido blando. Esa diferencia visual no significa necesariamente que el músculo esté más desarrollado o más tenso.
Cómo localizarlo en casa sin confundirte
Ponte frente a un espejo y deja los hombros relajados. Gira lentamente la cabeza hacia la izquierda. En ese momento suele marcarse el esternocleidomastoideo derecho, desde detrás de la oreja hacia la clavícula y el esternón. Después repite el movimiento hacia el otro lado para identificar el músculo contrario.
- Coloca las yemas de los dedos sobre la parte lateral del cuello, no en el centro.
- Gira la cabeza unos grados hacia el lado opuesto.
- Busca una banda firme que se active bajo los dedos.
- Sigue su recorrido con un contacto superficial, sin hundir la mano.
Para mí, el error más frecuente consiste en buscarlo demasiado cerca de la tráquea. El músculo está más lateral y superficial. Además, por esa zona pasan vasos y nervios importantes, así que la palpación debe ser suave y nunca debe convertirse en un masaje profundo.
Si notas una pulsación clara, cambia de posición y no presiones. La arteria carótida discurre por la región lateral del cuello, y una molestia cervical no se resuelve apretando con fuerza sobre estructuras que no son musculares.
Qué movimientos realiza y por qué importa para la postura
Cuando se contrae un solo lado, el esternocleidomastoideo ayuda a inclinar el cuello hacia ese mismo lado y a girar la cara hacia el lado contrario. Por ejemplo, el ECM derecho participa cuando acercas la oreja derecha al hombro o cuando giras la cabeza para mirar hacia la izquierda.
Cuando trabajan los dos músculos, colaboran en la flexión del cuello y en la estabilización de la cabeza. También pueden intervenir como músculos accesorios de la respiración cuando esta exige un esfuerzo mayor, aunque no deberían permanecer trabajando de forma intensa durante una respiración tranquila.
Su relación con la espalda alta es más estrecha de lo que parece. Si pasas horas con la cabeza adelantada frente al ordenador o mirando el móvil, el cuello pierde parte de su posición neutra y algunos músculos tienen que sostener la cabeza durante demasiado tiempo. El resultado puede ser rigidez cervical, tensión en los hombros y dolor referido hacia la zona temporal o detrás de la oreja.Por qué puede doler o notarse demasiado tenso
El dolor del ECM no tiene una única causa. Puede aparecer después de dormir en una postura extraña, mantener la cabeza girada, conducir durante mucho tiempo o realizar un esfuerzo brusco. También es frecuente que se sobrecargue cuando el trapecio, los músculos profundos del cuello o la parte alta de la espalda no están coordinados correctamente.
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Situaciones habituales
- Postura mantenida: trabajar con la pantalla baja o sujetar el teléfono entre el hombro y la oreja.
- Tortícolis: espasmo que limita el movimiento y hace doloroso girar la cabeza.
- Sobrecarga: entrenamientos, tos intensa o actividades que exigen estabilizar la cabeza.
- Tensión asociada al estrés: elevar los hombros y apretar la mandíbula puede aumentar la carga cervical.
- Dolor referido: el origen puede estar en otra estructura y sentirse en el recorrido del músculo.
Que el músculo duela al tocarlo no demuestra por sí solo que sea el origen del problema. Esa es una confusión muy común. Si hay hormigueo en el brazo, pérdida de fuerza, mareo, dolor intenso tras un golpe o síntomas que no mejoran, conviene valorar el conjunto del cuello y la espalda, no centrarse únicamente en el ECM.
Qué puedes hacer para aliviar la tensión cervical
Si se trata de una sobrecarga leve y no existen señales de alarma, suele ser razonable empezar con movimiento suave y frecuente. Haz giros pequeños dentro de un rango cómodo, inclina ligeramente la cabeza a cada lado y evita rebotes. El objetivo no es forzar el estiramiento, sino recuperar confianza y movilidad.
El calor local durante 10 o 15 minutos puede resultar agradable en casos de rigidez muscular. Después, revisa el entorno de trabajo. La parte superior de la pantalla debería quedar aproximadamente a la altura de los ojos, los antebrazos deben descansar y los hombros tendrían que permanecer sueltos.
También ayuda levantarse cada 30 o 45 minutos, aunque solo sea durante un par de minutos. En mi experiencia, este cambio suele tener más efecto que hacer un estiramiento intenso una sola vez al día. La constancia y la reducción de la postura mantenida pesan más que buscar una sensación fuerte de tirón.
Evita las manipulaciones bruscas, los estiramientos dolorosos y los masajes profundos en la parte anterior y lateral del cuello. Si la molestia dura más de unos días, se repite con frecuencia o limita actividades normales, un fisioterapeuta puede valorar la movilidad cervical, la mandíbula, los hombros y la zona dorsal.Cuándo consultar y qué señales no deberías ignorar
Busca atención sanitaria si el dolor aparece después de un accidente, es muy intenso o empeora rápidamente. También requiere valoración la presencia de debilidad, pérdida de sensibilidad, fiebre, hinchazón visible, dificultad para tragar o respirar.
Un bulto nuevo, una asimetría persistente o un dolor que se extiende al pecho tampoco deberían atribuirse automáticamente a una contractura. El esternocleidomastoideo está cerca de estructuras relevantes, por lo que la prudencia importa más que intentar localizar el punto exacto por cuenta propia.
Cuando el problema es postural o muscular, la recuperación suele depender de varios factores a la vez. No basta con tratar la zona dolorida si se mantiene la misma posición frente a la pantalla, se duerme siempre con el cuello girado o se repite el gesto que provocó la sobrecarga.
Una referencia útil para orientarte sin alarmarte
La imagen más práctica es esta: el esternocleidomastoideo forma una banda diagonal a cada lado del cuello, desde detrás de la oreja hasta el esternón y la clavícula. Puedes verlo al girar la cabeza, pero no necesitas apretarlo ni manipularlo con fuerza para identificarlo.
Si la molestia es leve, empieza por moverte con suavidad, mejorar la ergonomía y dar descansos al cuello. Si aparecen síntomas neurológicos, dificultad para tragar o respirar, un golpe previo o un dolor persistente, deja la exploración casera y solicita una valoración profesional.