Una recuperación eficaz combina fuerza progresiva y menos presión sobre la cadera
- Fortalecer glúteo medio y glúteo mayor suele ser más útil que insistir en estiramientos intensos.
- El dolor durante el ejercicio debería mantenerse bajo y no empeorar a la mañana siguiente.
- Empieza con 2 o 3 ejercicios y aumenta poco a poco las repeticiones o la resistencia.
- Evita la compresión prolongada: dormir sobre el lado doloroso, cruzar las piernas o colgarse de una cadera.
- Consulta si hay fiebre, una caída importante, incapacidad para apoyar o síntomas que no mejoran.

Qué hay detrás del dolor y cuándo tiene sentido hacer ejercicio
La llamada trocanteritis suele incluir lo que hoy se denomina síndrome de dolor trocantérico mayor. No siempre se trata de una bursitis aislada: con frecuencia participan los tendones del glúteo medio y menor, que ayudan a estabilizar la pelvis al caminar, subir escaleras o apoyarnos sobre una pierna.
Por eso, el objetivo no es “desinflamar” la cadera a base de inmovilidad, sino conseguir que esos tejidos toleren de nuevo la carga. En mi experiencia, la mejoría suele depender más de dosificar bien el esfuerzo que de encontrar un ejercicio milagroso.
El ejercicio es apropiado cuando el dolor es estable y puedes moverte con cierta normalidad. Si la molestia apareció después de una caída, aumenta rápidamente o se acompaña de fiebre y calor local, conviene valorar primero otras causas.
Cómo empezar cuando la cadera está muy sensible
Durante los primeros días interesa reducir la irritación sin dejar la musculatura completamente inactiva. Evita por ahora las posiciones que comprimen la parte externa de la cadera, como tumbarte sobre el lado doloroso, cruzar una pierna sobre otra o sentarte con la pelvis inclinada hacia un lado.
Abducción isométrica sentado
Siéntate con los pies apoyados y coloca una banda elástica alrededor de los muslos, justo por encima de las rodillas. Empuja suavemente hacia fuera sin mover las piernas, mantén la tensión 20 o 30 segundos y descansa otros 30 segundos.
Haz 4 o 5 repeticiones. La contracción debe sentirse en la zona lateral del glúteo, no como un pinchazo en el trocánter. Si no tienes banda, puedes presionar las manos contra la parte externa de las rodillas.
Puente de glúteos
Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies separados a la anchura de la pelvis. Contrae los glúteos y eleva la cadera lentamente, sin arquear la zona lumbar ni dejar que las rodillas se junten.
Comienza con 2 series de 8 repeticiones. Este movimiento reparte el trabajo entre glúteos y musculatura extensora de la cadera, por lo que suele resultar más tolerable que los ejercicios de apoyo sobre una sola pierna.
Abducción de pie con apoyo
De pie junto a una pared o una mesa, lleva la pierna dolorosa unos centímetros hacia el lado y vuelve despacio. Mantén el tronco recto y la pelvis nivelada. No necesitas elevar mucho la pierna: un recorrido pequeño y controlado es suficiente al principio.
Realiza 2 series de 8 a 10 repeticiones. Si notas que el tensor de la fascia lata, situado en la parte delantera y externa de la cadera, trabaja más que el glúteo, reduce el recorrido y evita girar el pie hacia fuera.
Los ejercicios que ayudan a recuperar fuerza y estabilidad
Cuando los ejercicios iniciales ya no aumentan el dolor, puedes introducir movimientos con más carga. La progresión debe ser gradual y respetar la alineación de la rodilla y la pelvis. No busco que termines exhausto, sino que el tejido reciba un estímulo que pueda asimilar.| Ejercicio | Dosis inicial | Qué debes notar |
|---|---|---|
| Paso lateral con banda | 2 series de 6-8 pasos por lado | Tensión en los glúteos, sin inclinación del tronco |
| Sentarse y levantarse | 2 series de 8-10 repeticiones | Trabajo de glúteos y muslos, sin que las rodillas se junten |
| Subida a un escalón bajo | 2 series de 6-8 repeticiones | Control de la pelvis al subir y bajar |
| Apoyo unipodal asistido | 3 repeticiones de 15-20 segundos | Estabilidad, sin caída de la pelvis hacia el lado contrario |
Paso lateral con banda
Coloca una banda por encima de las rodillas y flexiona ligeramente caderas y rodillas. Da pasos cortos hacia un lado, manteniendo los pies paralelos y la tensión constante. Empieza con poca resistencia porque la técnica importa más que la dureza de la banda.
Subida a un escalón
Utiliza un escalón de aproximadamente 10 a 15 centímetros. Sube apoyando primero la pierna afectada y baja despacio, evitando que la rodilla se desplace hacia dentro. Es una buena transición entre los ejercicios aislados y las tareas diarias, como subir escaleras o caminar cuesta arriba.
Si el movimiento provoca dolor intenso, comienza con un escalón más bajo o vuelve temporalmente al trabajo sentado y al puente. La progresión no tiene por qué ser lineal: algunos días necesitarás reducir la carga.
Cómo medir el dolor y saber si la dosis es correcta
Una molestia ligera durante el ejercicio no significa necesariamente que estés dañando la cadera. Yo utilizo una regla sencilla: mantener el dolor en 0 a 3 sobre 10 cuando sea posible. Una molestia de 4 o 5 puede ser tolerable en algunas personas, siempre que desaparezca pronto y no empeore la noche siguiente.
La respuesta de las siguientes 24 horas es más importante que la sensación de una sola repetición. Si aumenta el dolor nocturno, caminas peor o amaneces claramente más rígido, reduce un 30-50 % el volumen durante unos días, baja la resistencia o deja más descanso entre sesiones.
Para los ejercicios de fuerza, suele ser razonable empezar con 2 o 3 sesiones semanales, dejando al menos un día de recuperación entre ellas. Los isométricos suaves pueden hacerse con más frecuencia si resultan calmantes, pero no es necesario repetirlos muchas veces al día para obtener mejores resultados.
Lee también: Qué músculos trabajan en las dominadas y cómo activarlos
Una progresión práctica
- Empieza con 2 series de 6 a 8 repeticiones o contracciones cortas.
- Mantén la misma carga durante varios entrenamientos si los síntomas son estables.
- Aumenta solo una variable cada vez, como 2 repeticiones, algo de resistencia o un poco de altura.
- Cuando puedas hacer 2 series de 12 a 15 repeticiones con buena técnica, pasa a una variante más exigente.
En tendinopatías glúteas, la recuperación suele medirse en semanas, no en días. Algunas personas notan cambios en 4 u 8 semanas, pero la vuelta completa a correr, hacer senderismo o entrenar con normalidad puede requerir más tiempo.
Qué conviene evitar y cuándo pedir ayuda
El error más habitual es pensar que todo dolor lateral de cadera se resuelve estirando. Los estiramientos intensos de glúteos, la postura de cruzar las piernas y los masajes profundos directamente sobre el trocánter pueden aumentar la compresión y dejar la zona más reactiva.
- No duermas sobre el lado doloroso. Si duermes de lado contrario, coloca una almohada entre las rodillas.
- No permanezcas mucho tiempo apoyado sobre una sola pierna o sentado con las piernas cruzadas.
- Reduce temporalmente las cuestas, las escaleras, la carrera y los saltos si disparan los síntomas.
- No aumentes a la vez la distancia caminada, la velocidad y la resistencia de los ejercicios.
La valoración es especialmente importante cuando el dolor se extiende por debajo de la rodilla, aparece hormigueo, hay dolor lumbar relevante o la molestia nocturna no cambia con la postura. En esos casos puede existir otra estructura implicada y conviene ajustar el tratamiento en lugar de insistir con la misma rutina.
Una rutina sencilla para llevar a la vida diaria
Una propuesta razonable para empezar es realizar la abducción isométrica sentado y el puente en días alternos. Cuando ambos ejercicios sean cómodos, añade pasos laterales o subidas a un escalón bajo. Así entrenas primero la tolerancia del tejido y después su capacidad para responder durante actividades reales.
Caminar suele ser compatible con la recuperación si mantienes una distancia que no empeore los síntomas al día siguiente. Si ahora haces 20 minutos sin reacción, no saltes de golpe a una hora: aumenta aproximadamente 5 minutos cada varios días y retrocede si aparece dolor nocturno o cojera.
Mi recomendación final es sencilla: elige pocos ejercicios, ejecútalos con control y observa la respuesta durante las 24 horas siguientes. La constancia, una carga progresiva y menos compresión sobre la cadera suelen aportar mucho más que una rutina agresiva llena de movimientos distintos.